dilluns, 11 de gener de 2010

Un juez ve injurias contra el juez Serrano y las remite al Supremo


Un juez ve injurias contra el juez Serrano y las remite al Supremo

Un juez de Sevilla ha visto indicios de un posible delito de injurias y amenazas con publicidad proferidas por Inmaculada Montalbán, vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), contra el magistrado sevillano Francisco Serrano, por lo que ha acordado remitir su denuncia al Tribunal Supremo.

En un auto al que ha tenido acceso Efe, el juez de instrucción 10 de Sevilla recuerda que Montalbán, como presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género del CGPJ, emitió el pasado 14 de diciembre un comunicado en el que criticaba a Serrano, juez de Familia 7 de Sevilla, por sus descalificaciones hacia la Ley Integral contra la Violencia de Género y sugería la apertura de un expediente disciplinario contra él.

El auto afirma que los hechos relatados por Serrano en su denuncia "hacen presumir la posible existencia de una infracción penal, en concreto de injurias y amenazas realizadas con publicidad".

Por ello, acuerda inhibirse en favor de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, órgano competente para instruir y enjuiciar las causas contra los vocales del CGPJ.

Dada la condición de aforada de Montalbán, "cualquier actuación tendente a verificar la veracidad de las imputaciones que se contienen en la denuncia o las circunstancias que en ella se ponen de manifiesto constituirían diligencias netamente instructoras", dice el auto, por lo que acuerda remitir la denuncia al Supremo.

El juez Serrano, que ha criticado públicamente la Ley contra la Violencia de Género porque, a su juicio, favorece las denuncias falsas y "estigmatiza al hombre por el hecho de serlo", fue respondido públicamente por Montalbán en un comunicado que, además, fue colgado en la página web del CGPJ.

En él, la vocal del CGPJ y presidenta del Observatorio calificaba las opiniones de Serrano como carentes de rigor, afirmaba que denotaban un "desconocimiento e insensibilidad" ante un problema social y terminaba afirmando que de sus declaraciones podrían derivarse "posibles responsabilidades" disciplinarias.

Serrano dijo en su denuncia que dicho comunicado contenía "expresiones ilegítimamente descalificadoras, ofensivas e injuriosas contra su dignidad profesional" y entrañaban, además, "una amenaza contra su integridad y futuro como magistrado".