dimecres, 24 de juny de 2009

Abre en León el primer centro de acogida para hombres maltratados

  1. Ayudará a hombres separados, maltratados y "víctimas de la discriminación positiva".
  2. El primero será en León.
  3. Contará con recursos para la acogida, desarrollo laboral, integración y asistencia jurídica.

20MINUTOS.ES / EUROPA PRESS. 19.10.2006 - 14.30 h


La Organización Nacional Centristas , partido político de carácter nacional, quiere reunir los fondos y los apoyos sociales necesarios para construir en León el primer centro de acogida y de asistencia a hombres separados, maltratados y víctimas de la discriminación positiva.

Se trata de un proyecto que, según explica dicha formación, nace de la necesidad de crear un espacio aun desconocido en la igualdad jurídica que ampara nuestra Constitución.


El primero, en León

El primero se abrirá en León y su ejecución saldrá a concurso los próximos días, con un presupuesto inicial de 1,5 millones de euros.

También esta previsto la apertura de otros similares en Barcelona, Valencia, Alicante, Madrid, Murcia, Cádiz y Sevilla, dependiendo de los diferentes proyectos que se vayan formulando por las asociaciones de Padres separados de España.

La Asociación de Padres Separados de León ha mostrado su interés en participar en el diseño de las bases y el funcionamiento, así como las diferentes gestiones posteriores que en el centro serán necesarias.

El centro contara con los recursos necesarios para la acogida, desarrollo laboral, integración y asistencia Jurídica, entre otros, a la vez que será un espacio de negocios para los que necesiten desarrollar actividades profesionales propias.

http://www.20minutos.es/noticia/164086/acogida/hombres/maltratados/

dimarts, 23 de juny de 2009

La crisis es peor para l@s segund@s espos@s








Decenas de miles de personas forman hogares con hijastros y dificultades económicas derivadas del divorcio - Algunas voces piden un reconocimiento legal de esta nueva realidad familiar

PERE RÍOS 23/06/2009



Cada día se celebran en España 552 matrimonios y se producen 376 rupturas, pero existe otro fenómeno que escapa a la estadística oficial: las nuevas parejas formadas por separados o divorciados. Decenas de miles de hombres y mujeres integran ese club de los segundos/as esposos/as, tras embarcarse en una nueva relación con los lastres que les dejó la primera y los que lleva puestos la segunda pareja. Acarrean básicamente cargas económicas que dificultan rehacer la vida y que se arrastrarán muchos años, pero no sólo eso. La nueva situación afecta a las relaciones con los hijos anteriores, de unos y otros, así como con los ex maridos y ex esposas y demás familiares.

No existe un perfil definido de segunda pareja, aunque las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística referidas a 2007 ofrecen alguna pista. Aquel año se celebraron en España 201.579 matrimonios, de los que 110.507 fueron eclesiásticos y 91.072, civiles. El 10,6% de los hombres que pasaron por la vicaría o el juzgado eran divorciados, y en el caso de las mujeres fue el 9,5%.
La edad más frecuente entre los hombres que se divorcian oscila entre los 40 y los 49 años (34%), igual que ocurre con ellas, aunque con un porcentaje algo menor (30,6%). Las mujeres suelen ser más jóvenes que ellos, se casen por primera o por segunda vez o simplemente sean pareja de hecho.

Cristina Tenas tenía 31 años cuando le conoció en Granada. Con 37 años, era padre de un hijo de siete. Le pidió que fuera a vivir con él a Palma de Mallorca, donde está destinado como funcionario, y ella lo dejó todo, excepto a su perro. Después de tres años de convivencia se acaban de casar. "Esta vez sí. Somos felices y lo queríamos celebrar así", explica ella.
El divorcio de Tenas fue amistoso. No había hijos de por medio y, además, cedió en el precio para facilitar la venta de su parte de la vivienda propiedad de ambos. La ruptura del nuevo esposo fue mucho más complicada, con denuncias constantes de la ex mujer por supuestos malos tratos y un reguero de discusiones cuyas consecuencias acababa pagando muchas veces el niño.

La situación de Tenas ilustra el deseo de muchas de esas mujeres por ser madres, los apuros económicos para serlo y la discriminación legal que padecen. "Con lo que le queda a él después de pagar la pensión y la hipoteca, más los gastos de abogados, no nos lo podemos plantear", explica Tenas, aunque ella también trabaje. "Él está discriminado por ser hombre y yo soy una mujer de segunda categoría por ser su pareja".

Otro caso más lacerante fue el de Elena Porras, obligada por un juez a ayudar a pagar la pensión de alimentos que le corresponde a su nueva pareja. Nunca se le permitió declarar en un juicio, pero la justicia sí que se acordó de ella para pagar, aunque, al final, la Audiencia Provincial de Girona acabó anulando esa obligación. "Parece que sólo tienen derechos sobre los hijos los progenitores custodios y que los demás no pintamos nada", dice la mujer.

Núria Sauné es otro caso parecido, divorciada hace 14 años. Ahora tiene una nueva pareja y reclama su derecho para demostrar que "podemos ser tan buenas o malas como las primeras". Tenas, Porras y Sauné dejaron de lamentarse hace meses y fundaron la Asociación de Mujeres por la Igualdad y la Custodia Compartida porque consideran que la única solución para cambiar la realidad pasa por modificar las leyes. "Si se pregona tanta igualdad, hagámoslo de verdad y separemos las economías y los bienes materiales de los niños cuando se rompe una pareja", dicen.
El juez de familia de Málaga José Luis Utrera considera que se debería regular ese fenómeno creciente de las familias reconstituidas. "Como siempre, el legislador va por detrás. No se trataría de otra cosa que de reconocer que se puede ser un buen padrastro o madrastra, por emplear términos que todo el mundo entiende", explica. "Lo que no puede ser es que un hombre o una mujer le diga al hijo de su nueva pareja que quite los pies de la mesa y que el niño le mande callar recordándole que no es nadie", añade Utrera.
La abogada de Barcelona Lourdes Checa ha tramitado decenas de divorcios en su carrera profesional y tiene claro que "cada uno tiene que estar en su sitio". En su opinión, "no se debe confundir nunca el compromiso con ese nuevo grupo humano con el que está conviviendo con el ejercicio de la patria potestad, que eso corresponde al padre o a la madre".
"Las segundas esposas sufren violencia, acogen con paciencia a hijos que no parieron pero a los que ofrecen su afecto y aguantan desplantes. Son un grupo silencioso que, junto con los abuelos, nadie incluye en sus programas, ni se consideran en el proceloso río del divorcio", apostilla el psicólogo cordobés José Manuel Aguilar, autor del libro Tenemos que hablar. Cómo evitar los daños del divorcio.
En 2008 se rompieron en España 131.060 parejas, frente a las 141.304 del año 2007. La duración media de un matrimonio es de 15 años y cinco meses. Los que acabaron separados son los que más duraron (19 años y cuatro meses), mientras que las uniones religiosas que finalizaron con la anulación son las más breves (casi nueve años). Los divorciados se sitúan a mitad de camino.
Los abogados matrimonialistas tienen claro que la crisis ha acabado con la imparable tendencia alcista de los últimos años y que sus clientes se lo piensan ahora un poco más antes de romper. La inmensa mayoría de las rupturas (121.814) fueron divorcios, pues desde la reforma del Código Civil de 2005 es muy minoritario pasar por esa fase intermedia que es la separación.
La sentencia judicial de divorcio al uso que se dicta en España atribuye a la mujer la custodia de los hijos, una pensión de alimentos y el uso de la vivienda. Es decir, que de entrada sale beneficiada en aplicación del artículo 96 del Código Civil, que atribuye la vivienda al cónyuge custodio. O sea, a las mujeres en más del 95% de los casos.
"El año pasado tuvieron que irse de su casa más de 70.000 hombres y el 80% no tenían medios para poder pagar una nueva vivienda", explica Justo Sáenz, presidente de la Confederación Estatal de Madres y Padres Separados. En muchos casos, la pareja no se pone de acuerdo para vender el que fue su domicilio familiar y eso impide pasar página y facilitar la compra de una vivienda que se ajuste más a las nuevas necesidades. La consecuencia es que ella sigue disfrutando de la casa mientras tiene los hijos y él sigue pagando la mitad de la hipoteca de una vivienda en la que no habita, a no ser que ceda a la presión y la acabe malvendiendo para levantar cabeza.
Eso coloca a decenas de miles de hombres en una situación de asfixia económica, asegura Sáenz, al punto de que a muchos no les queda más remedio que regresar con sus padres, ir a vivir a casa de un amigo o acabar en condiciones cochambrosas. Como Jon, un bilbaíno al que denunció su ex mujer en 1992 por hechos supuestamente ocurridos cuando estaba en Madrid. "La denuncia fue archivada, pero yo tuve que salir por piernas", explica. "Un amigo me dejó una habitación, luego me metí en un piso de protección oficial, mis padres me ayudaron y así volví a empezar", recuerda.
"A la larga las mujeres acaban siendo las perjudicadas por ese trato inicialmente favorable en el divorcio", relata Sáenz. "Y es que cuando el hombre deja de pagar la hipoteca de la que fue su casa y los hijos ya se han independizado, muchos solicitan la división de la cosa común y ellas tienen que elegir entre comprar la vivienda al valor de mercado de entonces o perderla y que salga a subasta". Jon tiene claro qué es lo que va a hacer en cuanto pueda y su hijo se independice.
"Cada vez nos llegan más casos de mujeres mayores de 55 años que se divorciaron hace tiempo y que ahora no tienen dinero para comprarle a su ex la otra mitad, por lo que la casa acaba saliendo a subasta. Con lo que ella obtiene no puede meterse en un nuevo piso, ahora los bancos no les dan un préstamo y muchas no tienen derecho ni a vivienda de protección oficial por su salario", explica Sáenz. Es una situación que, según dice, se está extendiendo a todas las capas sociales.
Y es que convertir la vivienda en moneda de cambio tiene sus riesgos. La situación de paro en la que están quedando muchos hombres les está llevando a dejar de pagar la mitad de la hipoteca de aquella casa. "Como ella no puede hacer frente a toda la cuota, se dan casos en que le acaba perdonando la pensión de alimentos de los hijos a cambio de que pague su parte para no perder la casa", relata Sáenz.
Pero más allá de hijos, viviendas y otros lastres, el divorcio deja, en muchas ocasiones, secuelas irreversibles. "¿Qué atractivo tengo yo como separado para una mujer? Soy incapaz de hacerla reír porque todavía no me he recuperado de la ruptura y no tengo bienes", explica Francisco Zugasti, que dedica la mayor parte de su tiempo a la asociación Projusticia, "defensora de la verdadera igualdad entre las personas, sean hombres o mujeres".

Al juzgado cuando hay otra pareja
Un procedimiento penal se acaba cerrando tarde o temprano con una sentencia firme, pero el divorcio es un proceso abierto que permite acudir al juzgado en cualquier momento para solicitar una nueva medida o la modificación de la que se adoptó. Los jueces de familia están acostumbrados a verlas de todos los colores, pero relatan que existen algunos comportamientos humanos peculiares.

Por ejemplo, la reacción que provoca en el otro que su ex tenga una nueva pareja. José Luis Utrera, titular del Juzgado de Primera Instancia 5 de Málaga, especializado en temas de familia, explica que ese hecho desencadena nuevos procesos judiciales.

"Si es el padre el que rehace su vida, la madre le pone pegas para que vea a los hijos, porque casi siempre tiene ella la custodia. Si es la madre la que encuentra una nueva pareja, es él quien le regatea el pago de la pensión de alimentos con toda clase de argumentos y hasta reclama a la justicia el uso de la vivienda que tenían la mujer y sus hijos", relata el juez.
Utrera asegura que, de entrada, esos argumentos no son suficientes para que los jueces cambien de opinión, pero los ex cónyuges lo prueban y a veces hasta se les da la razón. Hace un tiempo, una sentencia de la Audiencia Provincial de Almería consideró que la introducción de una tercera persona en la casa en la que vivía una madre y sus hijos era motivo para que dejara de tener atribuido su uso. "Si no se demuestra que la presencia de esa persona es perjudicial para los hijos, no es causa suficiente para cambiar de criterio. Otra cosa es que, en ocasiones, la aparición de esa tercera persona se hace con una finalidad exhibicionista", explica el juez Utrera, quien acaba de escribir el libro Guía básica para un buen divorcio a partir de sus 12 años de experiencia como juez de familia en los que ha resuelto unos 10.000 divorcios o separaciones.

"Es curioso que un proceso de divorcio que no ha tenido incidencias durante años, de golpe se vuelve contencioso sin nada que lo justifique. Y cuando el juez bucea un poco acaba descubriendo que la explicación es que hay una nueva pareja", concluye Utrera.




dijous, 11 de juny de 2009

Denuncias falsas de maltrato levantan sospechas en procesos de divorcio

http://www.adn.es/sociedad/20090607/NWS-0421-Denuncias-sospechas-divorcio-procesos-levantan.html

Denuncias falsas de maltrato levantan sospechas en procesos de divorcio
Carmen Planelles

Las estadísticas oficiales no reflejan la existencia de denuncias falsas por violencia machista; sin embargo, en distintos ámbitos se sospecha que en un número reducido de casos hay mujeres que utilizan esa artimaña para lograr una posición favorable en el proceso de divorcio.
Una denuncia de malos tratos en un juzgado de Violencia sobre la Mujer puede tener consecuencias "muy drásticas y rápidas", como la detención del presunto agresor o una orden de alejamiento del domicilio familiar y de los hijos, explica a Efe el abogado Luis Zarraluqui, titular de un prestigioso despacho especializado en Derecho Familiar.

Por eso, dice este experto, "hay quien intenta coger el atajo, el camino más rápido, y hace tiempo que, aunque es difícil de constatar, venimos detectando la existencia de denuncias falsas, que pretenden alterar la situación de paridad para el inicio de un divorcio".

El pasado 31 de mayo el juzgado de Violencia Doméstica de Sevilla archivó una causa contra un hombre que estuvo encarcelado once meses por ocho denuncias de maltrato presentadas por su mujer, que además se autolesionó con un cúter, y contra la que el juez ha deducido testimonio y dado traslado a la fiscalía por un presunto delito de denuncia o acusación falsa.

La única estadística oficial que se aproxima a este espinoso asunto es la Memoria de la Fiscalía de 2008, la última publicada, que recogía 18 deducciones de testimonio relacionados con la violencia machista en 2007.

Desde el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), su jefa de sección, Paloma Marín, señala a EFE que, de ser ciertas esas denuncias falsas, extremo que sólo se podría confirmar con una sentencia condenatoria, se trataría de 18 casos frente a las 126.000 denuncias por malos tratos que hubo en 2007 en los juzgados de Violencia sobre la Mujer.

Según este organismo dependiente del CGPJ, en 2008 el número de denuncias se elevó a 142.125, de ellas un 11,33% (16.000) fueron retiradas durante el proceso. De las 49.600 sentencias dictadas en el ámbito de la violencia de género, el 63% fueron condenatorias y el 37% absolutorias.

NO HAY USO ABUSIVO DE LA LEY

"Cuando se afirma que hay muchas denuncias falsas, se está hablando de sospechas, prejuicios, de nada objetivo, porque no hay datos", asegura Paloma Marín, que afirma que "se trata de delitos contra la administración de justicia, no concretamente contra la violencia de género".

Marín tiene el convencimiento de que no se está produciendo un uso abusivo o fraudulento de la Ley Integral de Violencia de Género, "los mecanismos funcionan adecuadamente", y considera "absolutamente incierto" que las víctimas de la violencia puedan conseguir beneficios respecto a la pensión de alimentos o la atribución de la vivienda.

"No hay una regulación diferenciada para estas mujeres y el resto. El ordenamiento es idéntico", asegura. Explica que, sin embargo, "sí se ha jugado con la guarda y custodia de los menores cuando los padres se han percatado de su vinculación con la atribución del domicilio, o para conseguir un convenio regulador en condiciones más favorables".

Una opinión totalmente opuesta es la que defiende el presidente de la Asociación de Madres y Padres Separados, Juan Luis Rubio, quien afirma que de los 22.000 asociados, un 60% declara haber sido víctima de una denuncia falsa.

"Tal y como están las cosas, ningún juez se atrevería a archivar o absolver una denuncia que tenga el más mínimo indicio de ser verdad. Muchos hombres están siendo detenidos e ingresados preventivamente en contra de la Constitución y luego son declarados inocentes", se lamenta.
Sólo con una denuncia por amenazas o maltrato, explica, el juzgado dicta una orden de alejamiento, por la cual el padre no se puede acercar ni a la madre ni al hijo hasta que se celebre el juicio. "En todo ese tiempo, que puede ser de meses, se va perdiendo mucho en la relación padre-hijo".

Rubio, que asegura que en la asociación no admiten hombres que han sido condenados, y sí a los que están absueltos o pendientes de sentencia, cree que entre las absolutorias muchas responden a denuncias falsas.

PERSEGUIR Y CONDENAR

La jueza Raimunda de Peñafort, durante años titular del Juzgado de Violencia contra la Mujer número 1 de Madrid, desmonta ese paralelismo: "la absolución puede producirse por muchas causas, por falta de pruebas o de acusación, ya que hay mujeres que no declaran contra ellos porque la ley se lo permite".

"Si deciden no declarar, y no hay un parte de lesiones claro, es mas difícil la condena, pero la absolución no quiere decir que haya habido una falsedad", advierte Peñafort.
"Denuncias falsas hay pocas -afirma-. Pero, si las hay, que se persigan y se condene a la mujer que las pone. Hay que ser implacables, no se pueden consentir por el perjuicio que hacen".
Los enemigos de la Ley Integral dijeron desde el primer momento que se iban a producir este tipo de denuncias, pero son también enemigos de la ley, afirma, "quienes no exigen su aplicación con todo el rigor. Si se permite que una mujer impunemente presente una sola denuncia falsa, se está torpedeando la credibilidad de la ley".
Del mismo modo que se obstaculiza la ley permitiendo que una mujer deje sin efecto una decisión judicial como es una orden de alejamiento. "En los casos de quebrantamiento de esta medida habrá un autor material, pero también puede haber una inductora con responsabilidad penal, y se le debe reclamar como si fuera un hombre", agrega.

Dilucidar quién tiene la culpa de las situaciones de abuso de la ley es muy difícil, explica el abogado Luis Zarraluqui. "La población está muy informada, pero también en nuestra profesión hay personas que son una lacra, que operan de una manera deshonesta".

Son profesionales -dice- que, para conseguir un determinado resultado, no les importa aconsejar a sus clientes que vulneren la verdad y los derechos de los demás "sin reparar en el daño producido tanto a personas que pueden ser inocentes, como al propio sistema".

LA PALABRA DE UNO CONTRA EL OTRO

Crítica con la Ley Integral desde sus principios, la magistrada de la Audiencia Provincial de Barcelona María Sanahuja considera, en declaraciones a EFE, que el número de testimonios que se conocen por denuncias falsas "siempre son y serán pequeños, pero eso no significa que no se produzcan en muchas ocasiones. Perseguirlas es muy difícil, porque es la palabra de uno contra la del otro".

En opinión de esta jueza, que fue decana de los juzgados de Barcelona, "hemos pasado de un extremo al otro a lo salvaje. Del pasado, en que no servía la palabra de la mujer ni para comenzar una investigación, a la situación actual en la que esa palabra, casi sin nada más, ya sirve para una condena".

El Código Penal, dice, debe volver a "terrenos de normalidad, de racionalidad, que se ajuste la gravedad del hecho a la gravedad de la condena, y que la práctica policial y judicial se adecúe a los principios de la democracia, no detener a alguien sin investigación previa", agrega Sanahuja.

Miembra pega a miembra y la castigan como miembro

http://www.diazvillanueva.com/2009/06/miembra-pega-a.html

Miembra pega a miembra y la castigan como miembro

No, no es un trabalenguas, es lo que acaba de pasar en Santander. Resulta que un matrimonio de lesbianas (LGTB, que creo que es como se dice ahora) que andaba a la gresca con lo de la separación se lió a palos en el domicilio conyugal y una de ellas estampó a la otra contra la pared. Sin víctimas ni daños graves que lamentar, afortunadamente. Con la Ley de Violencia de Género (antes violencia doméstica) en la mano aquí no hay violencia de género propiamente dicha, porque ambas pertenecen al mismo género, el femenino. Tampoco hay violencia doméstica, porque una cosa asimiló a la otra y si una mujer pega a otra mujer se queda en violencia sin más. Ahora bien, como eso no puede pasar, porque todas las mujeres son oficialmente pacíficas y de trato exquisito, y porque el matrimonio entre personas del mismo sexo es, según el Diccionario Zerólida de Autoridades, un remanso de respeto y entendimiento, pues se ha convertido en noticia lo que nunca lo hubiese sido.
A la miembra transformada en miembro por una sentencia judicial le han caído siete meses de cárcel, que supongo que no cumplirá porque la pena es inferior a un año, pero ahí queda; el disgusto, la condena y, sobre todo, que a una lesbiana venga un juez y la masculinice de golpe. La pobre debe estar hundida en la miseria. Porque lo que ha convertido en noticia esta riña familiar sin apenas consecuencias físicas no es la riña en sí, sino el hecho de que el juez (o la juez) haya tirado del artículo 153.1 del Código Penal, pensado en exclusiva para los hombres que maltratan a las mujeres, porque, como es bien sabido, las mujeres jamás y en ninguna circunstancia maltratan a los hombres y, por descontado, una mujer nunca maltrataría a otra mujer. La Ley se hizo con esa idea, de ahí que ahora nos soprendamos de sus disparatadas consecuencias, que responden al principio clásico del "garbage in, garbage out", es decir, basura entra, basura sale.

dimarts, 9 de juny de 2009

Las viudas de género - Cristina Tenas Rosell

http://es.globedia.com/viudas-genero-cristina-tenas-rosell

Acabáramos. No hay como ser “chachi progre de la muerte” para seguir queriendo hacer más demagogia y desvirtuar más la realidad. Ahora las Themis reclaman que a las ex esposas se les pague la viudedad. Derecho que se suprimió por algo tan obvio como que alguien no casado no puede enviudar. Ahora resulta que queremos divorciarnos pero no desvincularnos del chollo económico. Queremos vivir de pensiones compensatorias mientras el ex vive, y cuando fallezca de la pensión de viudedad. Pero vamos a ver…. ¿No tenemos las mujeres derecho a trabajar y queremos ser independientes? Pues seamoslo! No nos anclemos a las neo-feministas que no son más que representantes de un punto de vista retrógrado y de género represivo de un género al otro. Gritemos libertad.

Desde luego yo no quiero cobrar un duro de alguien de quien en su momento me desvinculé.
O es que hay tan poca dignidad en el mundo que a cambio de pasta una ha de ceder a lo que sea?
Menudo ejemplo machista para las generaciones de mujeres ahora niñas. Les pretenden enseñar que sigan dependiendo económicamente del hombre. ¿Y luego hablan de igualdad?
Esperemos que alguien ponga algo de cordura en ésta legislación sexista.

dimecres, 3 de juny de 2009

FADIE pide el cese de Lorente e instaurar un delegado para Violencia Familiar

http://www.adn.es/local/sevilla/20090602/NWS-2607-FADIE-Violencia-Familiar-Lorente-instaurar.html

La Federación Andaluza para la Defensa de la Igualdad Efectiva ha pedido la destitución de Miguel Lorente como delegado del Gobierno para la Violencia de Género y que se nombre un delegado para la Violencia Familiar, que "prevenga y combata todas las formas de ejercicio de la violencia en el ámbito familiar".

La FADIE ha asegurado hoy que no ve "otra alternativa de solución al grave problema generado por la pésima gestión institucional de la lucha contra la violencia en el hogar" y ha respondido así a las declaraciones de Lorente, que afirmó ayer que las denuncias falsas deben ser "investigadas y perseguidas", aunque sean un número "mínimo" de las presentadas.

Lorente contestó así al ser preguntado por el archivo por parte de un juzgado de Sevilla de la causa contra José Antonio Santos, de 39 años y que pasó once meses encarcelado por ocho denuncias de un maltrato que ahora se ha demostrado que no pudo cometer y cuyas lesiones, denunciadas por su compañera, se pudo causar ella misma.
En un comunicado, esta federación ha exigido además a la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, "una expresión pública de condena rotunda y sin paliativos a las prácticas espurias como las que han destrozado la vida de José Antonio Santos".

También le ha pedido que condene públicamente "todas y cada una de las muertes que se producen en el ámbito de las relaciones de pareja, incluyendo las de hombres como las acaecidas en Leganés y A Coruña en los últimos días, al igual que todos hemos condenado los recientes asesinatos de mujeres en Castellón, Orihuela y Tenerife".

Para la FADIE, el "brutal atropello a uno de los más elementales derechos" ocurrido en ese caso, motivadas por "más de ocho denuncias 'falsas', según criterio de la fiscalía, vuelve a poner encima de la mesa otra de las grandes lacras que afectan a la sociedad y que sistemáticamente se ningunea por determinados sectores anclados en el poder".

Esta organización andaluza ha recordado las cifras presentadas recientemente en una comisión de Igualdad en el Congreso sobre lo que, a su juicio, "se ha venido catalogando como violencia de género" y "cuya crudeza produce escalofrío".

Según este colectivo, entre 2005 y 2008, y conforme a datos del CGPJ extraídos de los distintos juzgados de violencia y de lo penal, se interpusieron más de 600.000 denuncias por violencia de género, de las que 343.527 se archivaron en la propia instrucción.
El resto generaron 256.473 procedimientos penales, de los cuales 95.284 acabaron en sentencias condenatorias, "es decir, el 16% de las denuncias y el 37% de los procedimientos", ha resaltado la FADEI, mientras que hubo 45.421 sentencias absolutorias y 115.768 sobreseimientos y/o archivos tras procedimiento.

La Audiencia de Pamplona revoca una sentencia por maltrato y pide que se investigue si hubo denuncia falsa

http://www.europapress.es/epsocial/politica-social/noticia-audiencia-pamplona-revoca-sentencia-maltrato-pide-investigue-si-hubo-denuncia-falsa-20090603141031.html

PAMPLONA, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Sección Segunda de la Audiencia de Navarra ha revocado una condena de 8 meses de prisión impuesta a un procesado por un delito de maltrato y ha ordenado enviar la causa al Juzgado de Instrucción correspondiente para que investigue si la mujer denunciante pudo incurrir en un delito de acusación y denuncia falsa y en otro de falso testimonio en causa penal.
El tribunal no da credibilidad a la versión que ofreció la denunciante y dice que la prueba que se practicó en el juicio no corrobora su declaración.
En concreto, la supuesta víctima denunció que el procesado, trabajador en el centro de salud de Cintruénigo, la agredió la madrugada del 24 de septiembre de 2006 en el interior del vehículo del acusado, mientras se encontraba realizando una guardia en el centro de salud. Según la versión de la denunciante, la pareja comenzó la discusión en el centro médico y la continuó en el interior del vehículo.
Sin embargo, el tribunal subraya que ha quedado acreditado que en ese momento el acusado no estaba de guardia ni presencial ni localizada, "de manera que no pudo ser que a las 22 horas del día 23 estuviera atendiendo una urgencia puesto que no era el médico de guardia".
En concreto, según un certificado del centro de salud, el procesado sólo estuvo de guardia hasta las 8 horas del día 23 de septiembre. "En definitiva", dice la sentencia, "existe una prueba objetiva que contradice palmariamente la versión de los hechos, en el sentido de que el día 23 de septiembre a la hora que dice la víctima, no pudo estar presente el acusado, cobrando así especial verosimilitud la declaración de éste", apunta.
Además, la sentencia añade que la acusación no ha solicitado el testimonio de una enfermera que supuestamente vio a la denunciante en el centro de salud la noche en la que supuestamente ocurrieron los hechos. "Ésta resultaría una prueba fundamental para acreditar la versión de la acusación, que, sorprendentemente y para acreditar la versión de la víctima, no ha sido practicada", añade.
La denunciante y el procesado mantenían una relación de pareja, aunque él estaba casado con una mujer que residía en Perú. La sentencia recoge que en el momento en que se produjo la denuncia, el acusado había comunicado a su pareja que iba a realizar la reagrupación familiar con su mujer de Perú.
La sala apunta, en relación con la ausencia de incredibilidad subjetiva, que "se percibe de la declaración de la víctima un cierto resentimiento", derivado, según la sentencia, de la decisión del acusado de trasladarse a vivir con su mujer.
"La sala aprecia un cierto resentimiento como consecuencia de esta conducta, como consecuencia de verse sorprendida, si no engañada, por la conducta del acusado, cuya valoración moral no corresponde hacer a la sala, pero sí que supone frustrar las esperanzas de convivencia con la recurrente", añade la sentencia.
En cualquier caso, al margen de estas apreciaciones, la sala afirma que "existen elementos de prueba objetivos que desvirtúan la versión de los hechos que da la víctima".