dijous, 17 de juliol de 2008

DEVUÉLVANME LA VIDA - P. MARTÍ - PALMA DE MCA

DEVUÉLVANME LA VIDA
Hace 39 años decidí, arrastrado por la curiosidad de ver la luz de nuestro fastuoso mundo, y en cumplimiento de la realización de un anhelo pseudo-independentista, dejar mi confinamiento de nueve meses en el que había sido un íntimo y acogedor útero materno. Nací libre, feliz y pletórico en el seno de una familia bondadosa. En el 69, mi adorada madre, me dio la vida.
Disfruté de una infancia y una adolescencia esplendorosas, manchada únicamente esta última por los 16 meses que tuve que regalar al glorioso ejército español a mis tiernos 17 años. Pero a decir verdad lo bueno fue más que nunca breve y por partida doble excelente. Duró poco. No tardé en darme cuenta de que me había pasado demasiados años levitando e idealizando sobre el maravilloso mundo del circo, nuestro ilustre estado de derecho y la infinita magnanimidad del ser humano. Qué decepción.
En aquellos momentos, y puesto que mi dimensión física no me permitía volver al lugar de donde me alumbraron, no me quedó más remedio que remar sobre las aguas del que resultó ser el mugriento río de la vida. Sí, cometí un error, quizás dos o una sucesión de ellos. El más grave sin duda fue encadenarme en sacrosanto matrimonio a una mujer a la que nunca quise, de cuyo remate de faena resultó, en tan absurda mezcolanza, la perpetuación de mi estirpe. También fue duro el tardío despertar de mi defunción prematura. Me equivoqué, supuse que mi vida me pertenecía, que era mía, que era libre, que podía encauzarla, errar y reconducirla en cualquier momento, que como nos contaban, de los fallos se aprende y que mirando hacia delante, la vana existencia, podía transformarse en una brizna de aliento vital. Ni remotamente parecido. La osadía me costó la vida.
Así es, y fue en esta, nuestra taurina Españita europeísta, progresista y abolicionista, donde a quien yerra, eso sí, en decisiones tan inherentes a la naturaleza humana como malcasarse, que no en nimiedades tales como defraudar al fisco dejando en la calle a 1500 curritos y otras hierbas, se le sentencia a dormir el sueño eterno, despojándole, además de la vida; de la dignidad y del derecho. Y ay! del que se atreva siquiera tímidamente a renacer, porque al acecho estará aguardando, quien se empeñaba entonces y sigue empeñándose ahora en procurar que vuelvas a tu estado difunto del que jamás deberías haberte atrevido a salir. Y además, por lo que pudiera pasar, la bufa teatral viene escoltada por la fanfarria de la pomposa corte de jurisconsultos de toga braguetil, engomados inseparablemente a la caterva de asesores psicológicos aprendices de brujo, colectivos ambos, convertidos en genios de la redundancia demagógica y de la sumisión absolutista, incapaces de ladrar a quien se hizo con sus favores sentándolos en butacones victorianos, untándoles la lengua con verborrea rendibú de progresista amordazado y convirtiéndolos en auténticos morosos del privilegio. Todo ello porque al todopoderoso entender de sus señorías, parafraseando el título de aquel terrible filme de serie B: “La muerte te sentaba tan bien”…estabas tan guapo calladito, que para que vas a liarla intentando rebrotar. Calla! o mejor. Muérete.
Perdí la vida en 1991 año de nuestro señor. Me la arrebató la mujer con la que compartí vida y techo durante 15 años, que es quien me la sigue arrebatando con la aquiescencia y la cobardía de los que deberían impartir justicia y hasta el momento se limitan a impartir única y tiránicamente sinrazón.

dimarts, 15 de juliol de 2008

El lenguaje de la "igualdad" - Cristina Tenas Rosell- Palma de Mca

http://www.lavanguardia.es/lv24h2007/20080715/53500868925.html

Publicada en LA VANGUARDIA el 15.07.2008 y en DIARI DE TARRAGONA el dia 21.07.2008

A colación de la intervención de la “miembra” Bibiana Aído en cuanto al supuesto machismo de la lengua de Cervantes, no puedo más que estallar de risa, al igual que cualquier persona con un mínimo de sentido común y noción de la lengua española.

Debiera por tanto la mencionada “miembra” comenzar a proponer a sus compañeros/as miembros y a las “miembras” que la secundan, un nuevo “Constituciono” y proponer que el “igualdó” fuera o fuese idéntico para ambos géneros cada uno de ellos administrados por su propia Carta Magna (o Carto Magno).

Así podríamos terminar de segregar la sociedad, engrendrar más odio y tensión y de paso seguir distrayendo la atención con simplezas, en lugar de trabajar de una vez para y por aquello por lo que han sido elegidos: Gobernar el país y solucionar las dificultades reales.

Dejando por tanto la gilipollez al margen, considero que alguien debiera de hacerle leer la definición de IGUALDAD en la RAE que dista, y mucho, de su abnegada obsesión por discriminar a unos y favorecer a otras.

La tan necesitada igualdad radica en la sociedad, no en los supuestos matices del lenguaje, sino en el comportamiento, obligaciones y derechos de las personas. En ese campo es donde hay más desigualdad y donde ella genera y pretende seguir generando más y más desigualdad y tensión. Que Dios nos coja confesados. Quien prefiera que sea una Diosa, pues ya sabe….

divendres, 11 de juliol de 2008

¿Miembras? - Pilar Baño - Palma de Mca

¿Miembras?

Cuando los asuntos más peregrinos se llevan a los extremos se puede caer fácilmente en el ridículo.

El masculino y el femenino está y ha estado siempre bien definido, sin necesidad de llevar al límite los términos.

¿Periodistas y periodistos? ¿Soldados y soldadas? ¿Astronautas y astronautos? ¿Taxistas y taxistos? Y así hasta el infinito.

Siempre había dicho mis padres, mis hijos, mis nietos, ahora tendré que decir, mi padre y mi madre, para que no haya suspicacias, mi hijo y mi hija, mi nieto y mi nieta, eso es lo correcto ¿No?.

No les parece que ya está bien de memeces, los problemas que nos abruman a diario son otros, sin necesidad de buscar controversias estúpidas, propias de personas que les gusta distinguirse, en lo que sea, debe ser que su valía no da la talla para nada mejor.

Lo de "miembras" ya ha sido la gota que ha colmado el vaso de la estupidez, y que encima suena mal. Ya está el diccionario bastante maltratado para intentar justificar la idiotez, elevada al cubo.

La lluita mediàtica

Anem avançant, a poc a poc, però amb pas ferm....



Recentment membres de "Dones per la Igualtat i la Custodia Compartida" hem participat en vàries reivindicacions i hem estat publicats a mitjans de comunicació com premsa escrita, i fins i tot hem participat a programes de Televisió



Aqui us deixem algun dels enllaços relacionats amb la nostra participació directa:



http://www.tv3.cat/videos/540459


http://tvmallorca.net/pages/verclip/5631 (en aquest telenoticies sortim sobre el minut 7 d'emisió)

http://www.libertadbalear.com/?p=93160


http://lacomunidad.elpais.com/custodiacompartida/2008/7/7/los-padres-separados-reivindican-palma-custodia-compartida

http://www.europapress.es/epsocial/familia-00324/noticia-padres-madres-separados-baleares-alertan-hoy-obstaculos-gobierno-custodia-compartida-20080706100407.html

dilluns, 7 de juliol de 2008

Malos Tiempos para el Radicalismo de Género



CARTA ENVIADA POR CRISTINA A LOS MEDIOS EN FECHA 16.05.2008, COMO PORTAVOZ DE ACAPASE (Asociación Catalana de Padres Separados), ASACCO (Asoc. Cat. de
abuel@s por la custodia compartida) y AHIPASE (Asoc. hijos padres separados)

PUBLICADA POR LEX FAMILY .ES (Revista digital de derecho de Familia)
http://www.lexfamily.es/revista.php?codigo=389

Países como Colombia y Brasil nos acaban de dar una lección de moral y ética. Ya no son sólo nuestros vecinos europeos los que nos muestran y demuestran lo desencaminados que vamos, sino que sociedades que nosotros, los progresistas y europeístas españolitos nos atrevemos a tildar alegremente y sin rubor de tercermundistas, nos están enseñando el camino de la razón, la misma que hallamos simplemente repasando la declaración universal de los derechos humanos, a la vez que, los otrora civilizados por nosotros, e invirtiendo el sentido de la conquista, nos están demostrando lo sencillo que es, aplicando el sentido común y la voluntad, aparcar la obsesión por mezclar conceptos e intereses económicos y centrarse en seguir el camino de la lógica y del auténtico interés: la igualdad verdadera.


El radicalismo de género, llamado machismo o feminismo, están llamados a desaparecer bajo sus propios escombros de exclusión, odio y rencor. Ninguno de los dos colectivos respeta el derecho fundamental a la no discriminación, a la igualdad, y muchísimo menos el derecho de los niños a tener padre y madre. Quien mezcle violencia de género, denuncias o dinero, con algo tan normal y coherente como es el hecho de querer ser por igual padre o madre, es que o no quiere admitir la realidad, o que de éste modo rentabiliza su “condición” de custodia/o monoparental.


La violencia de género siempre ha existido. Algunos hombres carecen de corazón y de alma, al igual que carecen de ello algunas mujeres. Ambos colectivos, machistas y feministas, tienen como finalidad someter al otro. Y ambos colectivos son igual de deleznables y peligrosos. Ambos colectivos agreden, matan, destrozan, y anulan a quien tienen al lado. Que uno sea más perseguido que el otro, no significa que el “invisible” a los ojos del gobierno no exista. Tampoco en éste caso aprendemos en nuestro país de los errores cometidos en el pasado por otros países. Cualquier persona sensata detesta la idea del Apartheid de Sudáfrica, pero sin embargo se legisla en base a un Apartheid de género, que discrimina y castiga al hombre por el mero hecho de serlo, con el consentimiento, la complicidad, el liderazgo y el beneplácito del Ejecutivo.


Incluso la nación Norteamericana, reconocida universalmente como una de las sociedades más avanzadas, y asimismo considerada en muchos casos un pernicioso referente cultural, a la hora de abordar éste reto social, ha sabido, no ahora, sino desde hace décadas, manejarse exitosamente en lo recóndito de los entresijos del complejo asunto del divorcio, las custodias y el reparto de bienes, acumulando experiencia suficiente como para poder extraer datos y conclusiones de lo que funciona, de lo que es justo, conveniente y en definitiva, favorable para todas las partes, del mismo modo que han decidido desterrar lo perjudicial, contraproducente, diferencial y peligroso.


De los numerosos estudios efectuados en los EEUU se desprende que los hijos que después del divorcio han vivido bajo una custodia monoparental (casi siempre de la madre) tienen mayor tendencia a desarrollar actitudes agresivas, delincuenciales y conflictivas en cuanto al trato con sus iguales. Recordemos que los datos recogidos en nuestro país, evidencian que entre el 95 y el 98% de las custodias tras el divorcio son monoparentales a favor de la mujer.
Podemos por tanto, sin necesidad de ser expertos en materia social, extraer fácilmente conclusiones de cual es el funesto futuro de la generación de los hoy niños afectados. Adultos del mañana con personalidades cimentadas en la carencia del referente paterno.


El motivo de la exclusión de la figura paterna escapa a todo entendimiento objetivo. ¿Cómo puede ser que de la noche al día, quien formó parte de la cotidianidad de un niño sea excluido sin más? ¿Cómo argumentamos como “innecesaria” o “perjudicial” la influencia de un padre sobre un niño después del divorcio cuando antes del mismo no lo era? ¿Cuál es el objeto, finalidad y único deseo de quienes niegan a sus hijos tener una relación diaria y normal con su padre?


Sin duda alguna la sociedad en que vivimos tiene mucho camino por recorrer y muchos errores por enmendar, habrá vías más o menos discutibles, pero lo que es incuestionable es que desde la discriminación y el odio legislado es completamente imposible evolucionar hacia un país de referencia. La mal llamada sociedad del bienestar dista mucho, en España, de ofrecer lo que su propio nombre indica.

diumenge, 6 de juliol de 2008

Superhéroes desamparados - Manuel Molina

http://www.diariodemallorca.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008070600_...

Superhéroes desamparados

MANUEL MOLINA

Un hombre joven, jugándose la vida -y a modo de "Spiderman" local-, escaló hace pocos días hasta una altura de casi quince metros por la estructura metálica de "Es Bou" de Calatrava, sita en la muralla de Es Baluard del Paseo Marítimo de Palma. Al llegar arriba (a una altura de unos cinco pisos), desplegó una pancarta de protesta.

Unas semanas atrás, acciones similares fueron realizadas en diversas ciudades. Las últimas, en Londres y Bogotá, respectivamente. En la primera, dos varones disfrazados de superhéroes de cómic se encaramaron al tejado de la vivienda de la ministra de Igualdad del gobierno británico. En la capital colombiana, otro grupo de hombres, también vestidos de superhéroes, se encadenaron al monumento a Simón Bolivar.

¿Qué es lo que lleva a hombres normales y corrientes a coincidir en acciones que pueden conducirles a ser detenidos, juzgados, e, incluso - como en el caso de Palma-, a poner en grave peligro su integridad física? Pregunta de difícil respuesta a priori, empieza a comprenderse si tenemos en cuenta que todos ellos son padres divorciados que -a causa de unas leyes no suficientemente adaptadas a la realidad social de la igualdad entre hombres y mujeres- se ven imposibilitados para seguir ejerciendo como progenitores de sus hijos en condiciones de igualdad con respecto a sus ex parejas.

La pancarta del padre de Palma protestaba, además, de forma expresa contra las denuncias falsas por malos tratos de las que al parecer había sido víctima, y por las que había sido juzgado y absuelto. Y, aunque el Principio de Presunción de Inocencia establece que "toda persona (sea hombre o mujer) es inocente hasta que se demuestre lo contrario", hay que tener en cuenta que hoy día puede ser suficiente con que se presente una denuncia por presuntos malos tratos (sin prueba adicional alguna, aparte de la mera versión de la propia denunciante) para que -por lo pronto- un hombre sea detenido, esposado (en su hogar, su lugar de trabajo, ante sus vecinos, sus hijos, etc.), y conducido a dependencias policiales donde previsiblemente pasará alguna noche en un calabozo antes de ser puesto a disposición judicial. Además de la alta probabilidad de que se dicte contra él una orden de alejamiento, que dificultará su relación con unos hijos por cuya custodia quizá estaba luchando.

¿Daños "colaterales" inevitables en la lucha contra la violencia doméstica? No tan inevitables. Porque algo puede hacerse para prevenir tales abusos. En relación a ese tema, D. Francisco Serrano Castro, Magistrado titular del Juzgado de Familia nº7 de Sevilla, declaró el pasado mes de junio en una entrevista a la prensa que, por su propia experiencia, sólo el 15% de las denuncias que llegan a los Juzgados de Violencia contra la Mujer tienen una base real de maltrato. El 85% restante obedecería a otras motivaciones.
Y al hilo de dichas declaraciones (aunque discrepando en las formas), la Consejera de Igualdad y Bienestar Social del Gobierno Andaluz ha manifestado públicamente algo que a veces tiende a olvidarse: concretamente, que "una denuncia falsa es un delito", que si se tiene constancia de que hay denuncias falsas hay que "aplicar el código penal", y que "si una mujer utiliza una denuncia falsa de malos tratos con el objetivo de agilizar un proceso de separación o divorcio tiene que recibir una sentencia ejemplar".


Probablemente esta última lleve razón. Porque las denuncias falsas que, en ocasiones, se interponen de forma meramente instrumental (para presionar a hombres durante procesos de divorcio, dificultando así a aquellos poder relacionarse con sus hijos), no sólo afectan negativamente a esos hombres. Paradójicamente -y de forma muy especial-, perjudican también a las propias mujeres que, desgraciadamente, sí son víctimas de malos tratos. Porque esas denuncias falsas y sin fundamento contribuyen a colapsar, tanto las unidades especiales de Policía creadas para ayudar a las verdaderas víctimas, como los propios Juzgados de Violencia contra la Mujer, entorpeciéndolos y desbordándolos hasta dificultar su necesaria eficacia.


Por tanto, quizá la solución sea el efectivo procesamiento y condena - en su caso- de las autoras de denuncias falsas (y de quienes puedan estar aconsejándoles en esa estrategia), al objeto de poner fin al actual despropósito. Ello no sólo protegería a los hombres falsamente denunciados (cuyas vidas son prácticamente destruidas por esa otra "violencia de género"), sino -muy especialmente- a las propias mujeres víctimas reales de actos violentos, de cuya terrible desgracia (y consecuente alarma social) ciertas féminas sin escrúpulos se están aprovechando.


Mientras tanto, algunos padres hacen actualmente lo único que está a su alcance para denunciar públicamente dicha situación. A veces -como hemos visto recientemente-, mediante acciones rayanas en una temeridad fruto, a partes iguales, de la convicción y la desesperanza. "Mi padre, mi héroe", se tituló una película francesa en la que Gerard Depardieu daba vida al divorciado padre de una adolescente.
"Mi padre, mi ´superhéroe´ ", podrán decir, de los suyos, muchos niños y niñas en el futuro. Superhéroes, sí.
Pero sin más "superpoder" que su amor por sus hijos.

dimarts, 1 de juliol de 2008

LA DIRECTIVA DE LA VERGÜENZA - PLAFECOM

DIARIO DE LEON 01-07-2008 - WWW.DIARIODELEON.ES

ÁSSUN PÉREZ AICART - EDUARDO SILVA BAFALUY

«A LA MUJER se la ayuda no haciéndola una víctima, sino haciéndola
independiente». Ésta es una de las bases del feminismo. Parece ser que en este país
las mujeres no podemo s hacer nada por nosotras mismas, y necesitamos listas de
paridad y protección continuas. Por el simple hecho de ser mujeres, somos débiles y
frágiles.

La ley de violencia de género se basa en el dogma de que el hombre es más malo
por naturaleza, y por tanto, merece más castigo por un delito igual al cometido por
una mujer. También se basa en el hecho de que el hombre maltrata con más
habitualidad que la mujer. ¿Qué pasaría si aplicásemos estas ideas a otros
supuestos? Supongamos que en un atentado terrorista participan un vasco y un
andaluz, ¿podríamos aplicar una pena mayor al vasco por el hecho de que
históricamente haya habido más etarras vascos? Y eso por no mencionar una mayor
pena a los musulmanes. ¿Y los alemanes, son más nazis que el resto de europeos?
Nadie se atrevería jamás a hacer leyes basándose en prejuicios de ése tipo. Jamás.
Las mujeres con honor no queremos ser cómplices de semejante crueldad y
manifestación de odio. No digan que lo hacen por nosotras, nos humilla. Búsquense
otra excusa, pero no utilicen nuestra imagen para marginar a un sector de la
población en nuestro nombre.

En el momento en el que la presunción de inocencia es vulnerada, no hay excusa
que valga. Es completamente inaceptable que la palabra de una mujer, por el mero
hecho de serlo, sirva para arrestar una persona. ¿En qué mundo vivimos? Esto sería
igual que aceptar que, según algunas tradiciones culturales de otros países, la
palabra de un hombre, por el mero hecho de serlo, tenga mayor validez que la de
una mujer. Nuestra constitución dice claramente que no podemos hacer diferencias
por razones de sexo, entre otras. ¿Cómo puede ser que la constitución, nuestra carta
magna, sobre la que se basan las leyes, manifieste algo claro y alto, y aceptemos al
mismo tiempo una ley que la contradiga? Y el problema no acaba aquí. Es que,
además, sigue habiendo mujeres víctimas de la violencia doméstica. Mientras las
denuncias aumentan, disminuye la atención a aquellas personas que realmente
necesitan ayuda. ¿Por qué hay sectores que se tapan los ojos y que no aceptan
ninguna crítica de la ley? ¿Por qué no quieren aceptar que desde diferentes voces se
han alzado críticas, que bien utilizadas podrían mejorar la ley? Porque lo que no se
puede negar es que sigue habiendo víctimas. ¿Es que acaso creen que por criticar
una ley estamos negando la evidencia de que a las mujeres se las sigue
maltratando? ¿O es que son tan soberbios que no quieren escuchar y recapacitar?

El feminismo no se forja a través de pisotear a los hombres o de dar una vuelta a la
tortilla. El feminismo busca una sociedad igualitaria, donde los prejuicios basados
en el género desaparezcan. Siempre ha habido prejuicios sobre las mujeres, pero
también los hay, y muchos, sobre los hombres. No caigamos en la trampa de la
guerra de sexos. Sería ridículo. Deberíamos ser capaces de dejar atrás los errores y
abusos de nuestros antepasados y mirar adelante con ánimo, alegría y objetividad.
Forjar entre todos una sociedad a la que valga la pena traer a nuestros hijos sin
temores.

EL 18 DE JUNIO fue el día de la vergüenza. Los votos de los europarlamentarios de
ultraderecha, de derechas y del Partido Socialista aprobaron la directiva de la
vergüenza. Una legislación que abre la veda a la caza del inmigrante y que aleja a
Europa de la Declaración Universal de Derechos Humanos y la acerca al modelo del
Guantánamo de Bush.

Con esta directiva de la vergüenza miles de trabajadores inmigrantes podrán ser
encerrados hasta 18 meses simplemente por no tener los papeles en regla. A la
cárcel por una simple infracción administrativa (porque cárceles son realmente los
Centros de Internamiento de Extranjeros, CIEs, y porque la directiva contempla que
cuando se cubra su capacidad podrá enviárseles directamente a prisiones).

También se convierte en papel mojado la Declaración Universal de Derechos del
Niño cuando éste es inmigrante. La directiva permite retener igualmente a menores
de edad no acompañados.

Se llega a límites absurdos utilizando términos como «persona ilegal» (hasta ahora
creíamos que ilegales podían ser las acciones, pero jamás las personas).

Tenemos la memoria de los peces, para qué recordar que nuestros abuelos fueron
emigrantes, que nadie le pidió visado ni papeles a Cristóbal Colón, ni a los colonos
del Mayflower, ni a los ingleses en la India, ni a los franceses en Argelia, ni a los
italianos en argentina, ni a tantos europeos, tantos españoles, que huyeron de las
guerras o del hambre y fueron acogidos en los países más diversos.

Esta directiva de la vergüenza es el último ladrillo de la Europa Fortaleza que están
diseñando las élites políticas y económicas, vulnera los derechos fundamentales,
estigmatiza a los trabajadores inmigrantes, ignora la naturaleza y origen de los
fenómenos migratorios y fomenta el sentimiento de inseguridad, la xenofobia, el
racismo y la insolidaridad. Es el proyecto de sociedad esclavista y militarizada que
nos propone la globalización capitalista.

Es necesario recordar que hace pocas semanas asistimos también a la escenificación
en la reunión mundial de la FAO de la insolidaridad de los países ricos ante la crisis
alimentaria. La subida de los precios de los alimentos básicos en los países del
tercer mundo está provocada por las transnacionales de la agroalimentación, los
agrocombustibles y la especulación financiera, es decir, por el primer mundo.
Nuestras multinacionales se enriquecen con el hambre en continentes enteros como
África.

De esos continentes vienen los emigrantes («el hambre viene, el hombre se va...»),
para detenerlos Europa levanta muros y directivas de la vergüenza. Muros que abre
(cuando hacen falta como mano de obra en los plásticos de la fresa o en la
construcción) y cierra a su antojo.

Como escribe el filósofo Carlos Fernández Liria: «Los habitantes del primer mundo
podemos tener la conciencia tranquila porque las estructuras económicas sobre las
que se asienta nuestro privilegiado mundo matan por nosotros más allá de nuestras
fronteras, sin necesidad de que nosotros mismos tengamos que mancharnos las
manos de sangre... Se trata de un nuevo racismo, de un racismo tan devastador que
ha encerrado en campos de concentración al 80% de la población mundial. Las
alambradas son nuestras leyes de extranjería. Los planes de ajuste del Banco
Mundial y del Fondo Monetario Internacional, la nueva solución final».