divendres, 27 de juny de 2008

Igualdad y segundas esposas - Cristina Tenas Rosell

Recientemente ha habido una sentencia en la que la novia de un señor separado debería colaborar, según apunta el juez, en hacerse cargo de la pensión alimenticia de la hija que éste tuvo en un matrimonio anterior.

Me resulta curioso pensar, y no comprendo, como dos adultos que estando casados son capaces de mantener a un hijo no lo son en el momento del divorcio, máxime cuando los ingresos por trabajo permanecen intactos.

La única explicación es la siguiente: España discrimina positivamente a las mujeres y negativamente al hombre en los procesos de divorcio. Al despojar de todo bien material al hombre éste queda abandonado a su suerte para hacer frente al pago de dos viviendas, la de su uso, y la de usufructo de quien supuestamente le amó antaño. Adicionalmente debe de pagar pensiones alimenticias, médicos, etc que ya antes pagaba, pero que se le tornan inalcanzables económicamente hablando.

Si la tan reivindicada igualdad existiera y se practicara, los bienes y las custodias se tratarían por separado en los divorcios. Las casas se venderían y desde una posición IGUAL, ambos ex cónyuges debieran de comenzar una nueva vida para procurarle a su hijo el bienestar que jamás debería de dejar de tener estuviera en brazos de mamá o papá, ambos perfectamente capacitados para su educación y crianza tras el divorcio, al igual que lo estaban antes del mismo.

2 comentaris:

Jose Ramon Campoamor ha dit...

¿Para cuando denuncias a sistematicas a estos Jueces que no solo nos perjudican con sus sentencias, sino que además se rien de la desgracia que han contribuido a provocar?

Anònim ha dit...

Acabo de encontrarme con este post y me he quedado de piedra. He leído una novela con la que me he sentido muy identificada, ya que la protagonista desempeña el papel de salvadora de su novio, un hombre divorciado con un hijo manipulado por la madre. Bueno, en realidad intenta desempeñarlo hasta que es ella quien cae con una depre de caballo. La novela, que se titula "Como la seda", cuenta cómo consigue la protagonista liberarse de ese papel para ser feliz en la vida. ¡Para que luego venga un juez y la haga responsable, económicamente hablando, de ese niño que no la puede ver ni en pintura! Es el colmo.
En fin, recomiendo la novela, que al menos está escrito con mucho sentido del humor.